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Historia

ÍNDICE

- Temporada 1996-97: Primer intento de ascenso
- Temporada 1997-98: El salto a Segunda B
- Temporada 1998-99: El debut en Segunda B
- Temporada 1999-00: El atraco en El Ferrol
- Temporada 2000-01: Segunda tentativa seguida
- Temporada 2001-02: A la tercera tampoco fue la vencida
- Temporada 2002-03: Una campaña mediocre
- Temporada 2003-04: Gran oportunidad perdida
- Temporada 2004-05: El cuarto intento
- Temporada 2005-06: Relevo en la presidencia
- Temporada 2006-07: Más vacas flacas
- Temporada 2007-08: Más cerca que nunca
- Temporada 2008-09: Reacción insuficiente
- Temporada 2009-10: Gran decepción final
- Temporada 2010-11: La vuelta de Muñoz
-
- Clasificaciones
- Entrenadores


Temporada 1996-97: Primer intento de ascenso

Como heredera de la desaparecida Agrupación Deportiva Ceuta, la Asociación Deportiva Ceuta irrumpió en el panorama futbolístico nacional en septiembre de 1996 con la denominación de Ceutí Atlético.

Cinco años después de que Ceuta se hubiera quedado sin representación en la Segunda División B por la triste desaparición de la Agrupación por sus deudas económicas, José Antonio Muñoz Serrano se hacía con las riendas del Ceutí Atlético, que acababa de ascender a Tercera, con el reto de devolver al fútbol caballa a la división de bronce.

Todo aconteció de forma muy precipitada a finales del mes de agosto de 1996, cuando, tras conseguir el respaldo del Gobierno de la Ciudad, Muñoz confeccionaba a marchas forzadas una plantilla en la que destacaba la presencia de ilustres jugadores de nuestro balompié, como Ricardo Serna (ex del Sevilla y el Barcelona), Gabino Rodríguez (ex del Betis y el Español) o el jugador caballa Julio Soler (ex de la extinta Agrupación, el Albacete y el Betis). Futbolistas de postín que se unieron a un proyecto al que también se sumaron otros como Garmendia, Gorri, Quevedo, Vicente, Rai, Acris, Jacquet o Requena, por sólo citar a algunos.

Tan precipitadamente se llevo a cabo la confección de la plantilla que la mayoría de sus integrantes se conoció en el viejo estadio El Mirador, donde el 15 de septiembre los blancos se medían al Algeciras C.F. en el que iba a ser su primer partido en competición oficial con la Liga en el grupo X de Tercera División ya iniciada para el resto de equipos participantes. Allí, poco antes de este histórico ‘Derbi del Estrecho’, los jugadores también conocieron al que sería su primer entrenador durante aquella campaña, el hispano-uruguayo Carlos Trasante. El equipo ceutí pagó las consecuencias de ese peculiar arranque de campeonato y perdió por cinco a cero ante el conjunto algecireño.

Otro momento para el recuerdo en aquella temporada fue el debú como local del equipo ceutí. Con el Alfonso Murube en ruinas, se disputó en el que iba a ser escenario de todos los encuentros, el por entonces aún no remodelado, José Benoliel. Era el 22 de septiembre de 1996 y más de 2.000 espectadores demostraron con su incondicional apoyo el ‘hambre’ de fútbol de nivel que había en nuestra ciudad. El rival fue el Utrera y el Ceutí Atlético, aún muy lejos de conseguir la conjunción deseada, perdía por cero a dos.

Pero el equipo caballa estaba confeccionado para pelearse con los mejores y no tardaron en empezar a rodar las cosas. Con el transcurrir de las jornadas, el cuadro dirigido por Trasante fue haciéndose fuerte y sumando victorias a su casillero hasta culminar el campeonato como campeón del grupo X por delante de Isla Cristina, Algeciras y Ayamonte, que completaron el cuarteto de equipos que jugó la fase de ascenso a Segunda B.

En esa liguilla, el Ceutí quedó encuadrado junto a Maracena, Conquense y Plasencia. Una liguilla en la que Trasante sería destituido por sus diferencias con José Antonio Muñoz, reemplazándole José Ramón Pérez ‘Moncho’, un viejo conocido de la afición caballa por su recordado paso por la Agrupación.

El conjunto ceutí mostró sus credenciales para ascender en los primeros compromisos de la liguilla, pero en el decisivo choque de la quinta jornada, las posibilidades de subir se esfumaron en el campo del Plasencia. Al Ceutí le valía el empate si luego ganaba a los extremeños en la jornada final en el Benoliel. Todo marchaba bien en Plasencia, hasta que, faltando seis minutos para la conclusión, el árbitro del partido, el madrileño Hevia Obras, se sacaba de la manga un penalti que le daría el triunfo por la mínima a los placentinos y dejaría a los blanquinegros con la miel del ascenso en los labios.


Temporada 1997-98: El salto a Segunda B

Tras un primer intento fallido y ya con la nueva denominación de Asociación Deportiva Ceuta, José Antonio Muñoz volvería a conformar una ambiciosa plantilla, de nuevo con el inexcusable reto de dar el salto a la Segunda B. La fenomenal respuesta de la afición en la anterior campaña propició que los dirigentes de la Ciudad Autónoma, con Jesús Fortes a la cabeza, se decidieran a reconstruir el estadio Alfonso Murube, con lo que la ‘fiebre blanca’ fue en aumento.

Jugadores como Pablo, Etxarri, Castro, Embela, Parrado o Fajardo, con la dirección de Moncho, empezaron una nueva andadura con una sonada victoria sobre Los Palacios por tres a cero. En un atestado José Benoliel, Aquilino Etxarri tuvo el honor de anotar el primer gol de la Asociación Deportiva Ceuta con esa nueva denominación en ese choque contra el cuadro palaciego jugado el 31 de agosto de 1997.

Y ya en octubre, el miércoles 8 para ser exactos, el nuevo estadio Alfonso Murube iba a acoger el primer partido oficial tras su reconstrucción. Más de 5.000 personas se dieron cita en el estreno del feudo caballa en un ‘Derbi del Estrecho’ contra el Algeciras que se saldó con victoria local por cuatro goles a dos. Emilio Fajardo, de penalti, fue el autor del primer gol marcado en el flamante Murube.

Como en el campeonato precedente, el Ceuta mandó en la Liga, aunque en diciembre, Moncho fue destituido y relevado por Álvaro Pérez en diciembre tras la derrota de los blancos en Puerto Real.

Ceuta vibró con el retorno de su equipo a la Segunda B. La gente que llenó el estadio vivió la fiesta del ascenso por todo lo alto, y también los integrantes del equipo hicieron lo propio en el vestuario, en el Ayuntamiento, donde se congregaron unas 5.000 personas, y en la Plaza Constitución, donde se bañaron en la fuente existente entonces en la zona.


Temporada 1998-99: El debut en Segunda B

Recién llegado al grupo IV de Segunda B, el Ceuta no se iba a conformar con mantener la categoría. En la nueva categoría, el proyecto también fue muy ambicioso, con el ascenso a Segunda A en el punto de mira.
Llegaron futbolistas contrastados, como Juan Ramón, Santi Cuesta, Keko, Iñaqui Martínez, Berruezo, Olaeta, Puli o Melo, bajo la batuta de un veterano técnico, Rafael Alcaide ‘Crispi’.

El reencuentro de Ceuta con la Segunda B llenó hasta la bandera el Murube, pero el Jerez de los Caballeros, también debutante en la categoría, aguó la fiesta caballa al imponerse por un tan rotundo como inesperado cero a tres.

El primer triunfo del Ceuta en la Segunda B llegaría en la tercera jornada. Fue ante el Córdoba con un golazo de Krios por la escuadra en el minuto 92.

La irregularidad marcó el devenir de la Asociación en su primera temporada en la nueva categoría. Crispi fue destituido y su lugar lo ocupó su segundo, Paco Toledo.

Las cosas no mejoraron con el cambio de técnico y Muñoz cambió a Toledo por el ex jugador del Barcelona Cayetano Re. Con este veterano entrenador sí que mejoró el panorama y el Ceuta llegó con opciones de colarse en la liguilla a la última jornada, en la que se enfrentaba al Real Jaén. Los blancos estaban obligados a ganar y esperar que el Granada y el Córdoba no lo hicieran. Era muy complicado y ni siquiera el equipo ceutí cumplió con la primera premisa y cayó por uno a dos. El Ceuta finalizó en la séptima posición tras el campeón, que fue el Melilla, Sevilla B, Córdoba, Poli Almería, Cádiz y Talavera.


Temporada 1999-00: El atraco en El Ferrol

José Antonio Muñoz apostó por el canario Álvaro Pérez, el entrenador que había ascendido al Ceuta a Segunda B, para la segunda tentativa de dar el salto a la División de Plata. El meta Manu, Diego López, Platero, Alfonso Sánchez o el brasileño Iarley fueron algunos de los refuerzos de una plantilla muy renovada y que siempre estuvo en los puestos cabeceros de la clasificación, pese a lo que el número de aficionados que le acompañaban en el Murube fue reduciéndose y situándose en torno a los 3.500 en cada partido.

Jornadas antes de finalizar el campeonato, la Asociación certificó su clasificación matemática para su primera liguilla de ascenso a Segunda A. En la competición regular terminaría segundo, empatado a puntos con un Granada C.F., que le arrebató el campeonato por la diferencia de goles.

Los compañeros de viaje en esa primera fase de ascenso fueron el Rácing de Ferrol, el Gandia y el Barakaldo.
La liguilla fue muy dura e igualada, pero tras vencer al Ferrol en la quinta jornada en el Murube, el Ceuta se iba a jugar el ascenso en el sexto y definitivo asalto. El brasileño Iarley marcó el decisivo 3-2 ante los ferrolanos in extremis para delirio de la afición caballa. Ahora, el Ceuta necesitaba una victoria en tierras gallegas para ascender.

El ambientazo era tremendo en A Malata, donde el Ceuta se imponía sobre el terreno de juego y traducía ese mejor fútbol y las ocasiones gradas adelantándose por mediación de Berruezo. El Ferrol empató, pero Pablo Sánchez volvió a poner al Ceuta por delante. Un 1-2 con el que se llegaba al descanso. El equipo blanco era de Segunda A en esos momentos.

Sólo habían transcurrido dos minutos de la segunda parte cuando el árbitro canario Pérez Riverol se inventó un penalti en contra del Ceuta. El Ferrol empató a dos, pero el Ceuta no se amilanó y siguió insistiendo, hasta anotar Alfonso marcaba el 2-3. Lo que nadie podía esperar era que el árbitro anulase la acción por un fuera de juego a todas luces inexistente.

El equipo de Álvaro Pérez siguió batiéndose el cobre en pos del triunfo, pero no fue posible. El público ferrolano invadió el terreno de juego cumplido el minuto 90 con la permisividad del colegiado canario. Con los seguidores locales detrás de las porterías y el Ceuta volcado al ataque, el central algecireño Pablo, fue objeto de un penalti del que tampoco quiso saber nada Pérez Riverol. El partido finalizaba con las tablas a dos que le daban el ascenso al Ferrol y dejaban al Ceuta con la sensación de haber sido descaradamente atracado. Ese día en A Malata se escribió una de las páginas más tristes de la historia de la Asociación.


Temporada 2000-01: Segunda tentativa seguida

Con la herida de lo de Ferrol aún abierta, el Ceuta siguió confiando en Álvaro Pérez para tratar de repetir presencia en la fase de ascenso. Una temporada en la que, de nuevo, llegaron caras nuevas a la escuadra caballa. Jugadores como Juanma, Silas, Luci, Rodolfo, Cañas o Paulino.

El técnico canario no consiguió que su equipo respondiese como en el anterior ejercicio y ello se tradujo en su destitución, optando José Antonio Muñoz por contratar al sevillano José Enrique Díaz.

Con este experimentado entrenador, actual director deportivo del club, el Ceuta consiguió colarse entre los cuatro primeros, en concreto acabó el cuarto, y acompañó al Cádiz, que fue el campeón, el Polideportivo Ejido y el Xerez.

Ya en la liguilla, el Ourense, el Sabadell y el Burgos fueron los adversarios de una Asociación que encandiló con su fútbol y sus goles en las primeras jornadas de la fase de ascenso.

Todo marchaba sobre ruedas hasta que el Burgos de Carlos Terrazas visitó el Murube y se llevó una victoria por la mínima merced a un tanto de Cuyami, ex jugador del Ceuta que demostró muy poco en su etapa como blanco.

Llegada un trascendental duelo en El Plantío en el que la Asociación estaba obligada a devolverle la jugada al conjunto burgalés. Sin embargo, el conjunto castellano, amarrando al más puro estilo de Terrazas, aguantó el cero a cero inicial y sumó el punto que le valía para seguir aventajando al Ceuta.

El Burgos no falló en las dos jornadas siguientes y terminó logrando el ascenso, quedándose otra vez el Ceuta a las puertas de la gloria.


Temporada 2001-02: A la tercera tampoco fue la vencida

El jerezano Carlos Orúe, otro entrenador con caché en la categoría, fue el hombre elegido el verano de 2001 para liderar otro proyecto cuyo reto seguía siendo el mismo: el ascenso a la Liga de Fútbol Profesional.
De la mano de Orúe recalaron en la Asociación jóvenes jugadores como sus paisanos Pedro Ríos o Rubén, que se unieron a la experiencia de hombres como Santi Lampón, Gartzen, Jonathan Sesma, Toni Robaina o Marcelino.

Un equipo muy bien armado y disciplinado, que obtuvo magníficos resultados, hasta el punto de rubricar la mejor clasificación de la historia del Ceuta en Segunda B, al proclamarse subcampeón, con la friolera de 77 puntos, sólo superado por el Motril de Nene Montero, que fue el campeón por la diferencia de goles. El Almería y el Mérida completaron la nómina de clasificados para esa liguilla como representantes el grupo IV de Segunda B.

El Barakaldo, por segunda vez, el Hércules y el Terrassa fueron los contrincantes de la Asociación en una fase de ascenso para olvidar.

Un empate sin goles en casa contra el Hércules y la posterior derrota por la mínima en Barkaldo confirmaron el mal ambiente que algunos jugadores habían generado en el vestuario y que terminó por costarle la destitución a Carlos Orúe. José Antonio Muñoz decidió poner en el banquillo a Jaco Zafrani y entre el veteranísimo entrenador y el presiente dirigieron a un Ceuta que recuperó la ilusión doblegando al Barakaldo en el Murube, pero que sucumbió al ceder en el Rico Pérez de Alicante.

Ya sin nada que hacer, el Ceuta fue batido por 0-4 en el Murube por el Terrassa en una penúltima jornada de liguilla en la que la afición dejó patente su total desaprobación con el rendimiento de algunos jugadores.
El Terrassa se llevó el ascenso estableciendo un espectacular pleno de 18 puntos en seis partidos.


Temporada 2002-03: Una campaña mediocre

Después de tres liguillas enlazadas, la afición ceutí se quedó muy tocada. Había que empezar de nuevo, rehacerse de las cenizas de una liguilla convulsa y los cambios llegaron al Murube. Antonio Montero ‘Nene’, otro entrenador de peso en el grupo IV, se iba a convertir en el revulsivo elegido por el Ceuta para intentar repetir presencia en la fase de ascenso.

Con el controvertido entrenador malagueño fueron contratados nuevamente jugadores contrastados, como Leiva, Nené, Raúl Valencia, Bautista, David Cabello, Rafa Navarro, Marcos Márquez, Fali Montes o el argentino Yaqué.

Parecían estar sentadas las bases para que un equipo plagado de experiencia respondiese a las expectativas. Sin embargo, el Ceuta de Nene Montero no anduvo fino desde un principio y el paso de las jornadas le mantenía fuera de los puestos de privilegio. Así hasta sufrir una dolorosa derrota en Badajoz que le dejó ya casi sin opciones. Montero fue destituido y el recambio, José Enrique Díaz, que afrontaba su segunda etapa en el banquillo caballa.

Con el sevillano tampoco se pudo alcanzar la meta. Una clara derrota en Algeciras dejó al Ceuta sin posibilidades matemáticas.

El séptimo puesto fue el lugar de los ceutíes en la tabla. Jugaron la liguilla: Algeciras, Málaga B, Ciudad de Murcia y Cádiz. El Extremadura y el Cacereño también superaron al Ceuta en la clasificación.


Temporada 2003-04: Gran oportunidad perdida

La nueva andadura iba a mantener a José Enrique Díaz como inquilino del banquillo blanco. Con el entrenador sevillano de nuevo al frente del Ceuta estuvieron jugadores como Gurrutxaga, Alberto Merino, Nacho Garrido o el argentino Verón.

El titubeante comienzo de temporada y el deterioro de las relaciones entre José Antonio Muñoz y José Enrique terminaron con la salida de éste del equipo. Si el sevillano había reemplazado en su momento a Álvaro Pérez, en esta ocasión fue al revés. El preparador canario afrontaba su tercera etapa en Ceuta, de nuevo con el propósito de intentar que la Asociación fuera de Segunda A.

La temporada, en un novedoso grupo integrado por los equipos canarios, mantuvo al Ceuta entre los mejores, llegando a liderar la tabla hasta su estrepitoso desplome en la recta final del campeonato, pasando muchas jornadas sin ganar un partido y finalizando en la sexta posición.

La recompensa de jugar la siguiente edición de la Copa del Rey supo a muy poco. El campeón fue el Lanzarote, por delante del Pájara Playas, el Sevilla B y el Badajoz. La quinta posición fue para el Vecindario de un jovencísimo Benigno Sánchez, actual entrenador de la Asociación.


Temporada 2004-05: El cuarto intento

En su empeño de seguir intentando con perseverancia que el Ceuta ascendiera, José Antonio Muñoz fichó en 2004 a otro entrenador de renombre: Carlos Terrazas. El hombre que había dejado al Ceuta sin premio en su segunda liguilla era el encargado de encabezar la campaña 2004-05. Aún recuperándose de un grave accidente de tráfico, el preparador bilbaíno aceptó la llamada del club ceutí y junto a él llegaron futbolistas como Sandro, Alberdi o Maldonado, destapándose otros que ya estaban en el plantel, como Jaime, David de Coz o Diego Reyes. Luego llegarían refuerzos como Basti, Sestelo o Alfonso Sánchez, que regresaba a la que había sido su casa.

Terrazas fue fiel a su fama de resultadista y el práctico juego de los blancos les consolidó entre los cuatro primeros, liderando durante varias jornadas la clasificación.

El Ceuta se relajó al final de la Liga y terminó en la tercera posición, a sólo un punto del Sevilla B, campeón, y el Conquense, y por delante del Lorca.

En la fase de ascenso, que ya se disputaba por el sistema de play-off, el conjunto de Terrazas no estuvo a la altura esperada y fue apeado a las primeras de cambio por el Hércules de Alicante, que de nuevo se cruzaba en su camino.

El partido en el Murube finalizaba con derrota por cero a uno y las expulsiones de Basti y Platero.

El choque de vuelta en el Rico Pérez, de infausto recuerdo por la pobre imagen ofrecida, certificó la permanencia de la Asociación en Segunda B una temporada más.


Temporada 2005-06: Relevo en la presidencia

El verano de 2005 significó la marcha de la presidencia de José Antonio Muñoz después de siete temporadas como máximo dirigente del Ceuta, a las que habría que sumar las que permaneció en el cargo con la denominación de Agrupación.

Ernesto Valero irrumpió en el panorama futbolístico como presidente de un Ceuta con problemas económicos por las deudas heredadas de la ‘era Muñoz’. El club inició un plan de saneamiento y en lo deportivo se acusarían las restricciones. Un ilustre ex jugador internacional y del Barcelona Ramón María Calderé, fue contratado para, como el ceutí Nayim como ayudante, intentar mantener al Ceuta entre los gallitos del grupo IV de Segunda B.

El meta Basauri, Cerveró, David Franch o Diego Herrera fueron nombres significativos en una temporada en la que los resultados no acompañaron a un Ceuta sin pegada durante buena parte del campeonato.
El equipo de Calderé se convirtió en el rey del empate (llegó a totalizar nada menos que 22) y la mala clasificación provocó que el entrenador catalán terminara siendo destituido en la segunda vuelta.

Su sustituto, Carlos Orúe, que regresaba al banquillo del Ceuta cuatro años después. Con el jerezano la situación cambió radicalmente. No sólo sacó al equipo de su apurada posición, sino que fue enlazando una serie de marcadores favorables que le colocaron finalmente en la décima posición, pero muy cerca de obtener el pasaporte para la Copa del Rey.

El campeón del grupo fue el Cartagena. El Águilas, el Sevilla B y el Linares le acompañaron en el play-off.


Temporada 2006-07: Más vacas flacas

En el verano de 2006 hubo de nuevo movimientos en la junta directiva del Ceuta. Valero y equipo cedió el testigo a la directiva capitaneada por Felipe Escane, Cecilio Castillo y Antonio García Gaona. Hombres del fútbol ceutí que unieron sus fuerzas para, junto al resto de integrantes de la nueva directiva, intentar que la Asociación volviera a ser la de antes.

Misión ardua y compleja teniendo en cuenta la rémora económica heredada. La nueva directiva siguió contando para su estreno con Carlos Orúe, que se rodeó de futbolistas de su confianza, como Amézaga, Víctor Vía, Diego Ramírez, De Gomar, los hermanos Narváez, Chico o Javi Navarro.

Con todo lo bien que había funcionado el Ceuta de Orúe en el tramo final de la edición liguera anterior, en ésta todo se volvió en contra de un equipo que estuvo las diez primeras jornadas sin sumar una sola victoria.
Un pesado lastre del que le costaría reponerse toda la temporada. Hubo que buscar en el mercado de invierno para reforzar el plantel con hombres como Álex Santana, Félix Quero, Giovanni o Aitor. Con estas incorporaciones, el Ceuta sí empezó a carburar mucho mejor y su remontada en la tabla fue notable.

El puesto final esta temporada fue el undécimo. El título fe para el Sevilla Atlético, secundado en el play-off por Linares, Portuense y Córdoba.


Temporada 2007-08: Más cerca que nunca

La temporada 2007-08 ha pasado a la historia de la Asociación Deportiva Ceuta como la ocasión en la que los blancos han estado más cerca de dar el anhelado salto a la Segunda A. En la segunda campaña de la directiva presidida por Escane y tras decidir Carlos Orúe no continuar en el banquillo caballa, José Enrique Díaz, que en la anterior campaña había sido contratado como director deportivo, apostó por un ex jugador de la Agrupación, Diego ‘Coco’ Quintero, como nuevo entrenador.

Una decisión que generó dudas entre los aficionados, ya que Quintero había cosechado muchos éxitos como segundo del croata Sergio Kresic, pero no eran pocos los que pensaban que era arriesgado hacerle debutar al frente de un Ceuta de nuevo aspirando a todo.

El caso es que, descartadas otras opciones, como Burgueña o Miguel Rivera, Quintero empezó a trabajar con un renovadísimo grupo a sus órdenes. Lledó, Txiki, Juanfran, Pepe Martínez, Santacruz, Alberto, Álvaro, Enzo Noir, David Fas, Fran Amado o Tato fueron algunos de los fichajes de la remozada escuadra caballa.

Desde la pretemporada empezó a funcionar la nueva Asociación. El triunfo por cuatro a dos ante el Real Betis era más que esperanzador. Como el comienzo de Liga de un equipo que practicaba un fútbol de calidad y encontraba puerta con facilidad.

El problema radicaba en que el Ceuta de Quintero funcionaba muy bien en casa, pero dejó escapar muchos puntos a domicilio. Situación ésta que hizo que la directiva se decidiese a prescindir de los servicios del sevillano en noviembre después de que el equipo no fuese capaz de pasar del empate en el campo del Real Jaén.

Destituido Quintero, el técnico ‘puente’ iba a ser el director deportivo, José Enrique Díaz, con quien el Ceuta logró por fin estrenar su casillero de triunfos como forastero, encadenando dos triunfos que devolvieron al equipo a los puestos de fase de ascenso.

Pero Díaz no estaba a gusto en el banquillo por motivos familiares y saltó a la palestra el nombre de un joven preparador lorquino, Benigno Sánchez.

El reto para el murciano no era precisamente sencillo. Pero, a base de trabajo, disciplina y humildad, el Ceuta se convirtió en un bloque muy sólido y compensado en todas sus líneas, se mantuvo en la cabeza y consiguió la clasificación matemática para su quinta fase de ascenso al imponerse en el Murube al Lucena a falta de tres jornadas para la finalización de la Liga.

La Asociación, que pudo haber sido primera hasta la última jornada, acabó en el tercer lugar, por delante del Mérida, y tras Linares y Écija, que fue el campeón.

En el play-off, el primer rival era de envergadura. Un histórico como el Pontevedra que arrancó un valioso empate a uno del Murube. Tato había adelantado pronto a los blancos, pero el equipo gallego igualó cerca del descanso.

El Ceuta estaba obligado a ganar en Pasarón o a empatar a más de un gol y no defraudó. El equipo caballa jugó, sin duda, uno de los mejores encuentros de su historia y, con goles de Javi Navarro y Fran Amado dejó visto para sentencia el choque y la eliminatoria, enmudeciendo las repletas gradas de Pasarón. En la recta final, el Pontevedra maquilló su derrota con un gol que, absoluto, empañó el recital del Ceuta.

El Girona, campeón del grupo III y que había apeado al Barakaldo en la otra eliminatoria, esperaba al equipo de Benigno Sánchez. Con el estadio Alfonso Murube lleno como no se recordaba, con más de 7.000 personas vibrando en sus gradas, el conjunto ceutí no pudo pasar del empate sin goles ante el sólido cuadro catalán.
Todo quedaba a expensas de lo que sucediera el 15 de junio en el estadio de Montilivi. Hasta allí se desplazaron cerca de 400 ceutíes, entre los que viajaron desde nuestra ciudad y los afincados en Cataluña. Sus cánticos se dejaron notar pese al llenazo que registraba el feudo gerundense, con un público absolutamente volcado y muy hostil con la expedición y los seguidores ceutíes.

Sobre el terreno de juego, como en Ceuta, mucho respeto y empate sin goles en el primer tiempo. En el segundo, el Girona acertó por mediación de Miguel en el minuto 53. El Ceuta terminó atacando a la desesperada, metiendo al Girona en su campo y con una ocasión en el último suspiro que el meta Rafa Ponzo salvó tras el remate final de Javi Navarro. La Asociación tuvo en esa jugada el ascenso, pero a la quinta, tampoco pudo ser…


Temporada 2008-09: Reacción insuficiente

Después de haberse quedado con la miel del ascenso en los labios en aquella fatídica tarde en Montilivi, la A.D. Ceuta iniciaba el nuevo campeonato confiando la dirección técnica a Benigno Sánchez, el hombre que acabó de forma brillante la campaña anterior, aunque faltase la guinda del ascenso.

Renovado tanto el entrenador de Lorca como el director deportivo, José Enrique Díaz, empezó la confección de la nueva plantilla, que mantuvo la base del anterior ejercicio y a la que se sumaron nombres como Aníbal, Martino, Sergio Castaño, Bernat Alomar, Oller, Anxo, Carlos Valverde, Txiki o Elvis. Jugadores que, en muchos casos, no respondieron a las expectativas a lo largo de una temporada que ya empezó mal, con la eliminación copera en Melilla a las primeras de cambio.

El arranque liguero fue bien distinto, con dos incontestables triunfos que dispararon el optimismo acerca de las opciones del equipo de repetir presencia en el ‘play-off’, pero los duelos contra Cádiz, Ejido o
Jaén, en todos los casos con derrotas severas, descolgaron a la ADC de la cabeza y ya iría a remolque durante el resto de la competición.

Y todo se complicó un poco más con el enfrentamiento frontal entre José Enrique Díaz y Benigno Sánchez, que acabó con el primero apartado de sus funciones. Se imponía la llegada de refuerzos en el mercado invernal y Duque y Álex Colorado fueron los elegidos.

El equipo amagó pero no terminó de reponerse y la directiva se vio a mediados de marzo en la tesitura de tomar la dolorosa decisión de prescindir de Benigno, que fue destituido en la 29ª jornada tras perder ante el Ejido por 0-1 en el Murube.

El sustituto en el banquillo iba a ser un viejo conocido de la afición caballa, Carlos Orúe, que afrontaba su tercera etapa en el club ceutí. A pesar de no haber podido conseguir el objetivo de clasificar al equipo para la fase de ascenso, en los nueve partidos en los que estuvo al frente del equipo, el Ceuta sólo perdió una vez -en su debut ante el Jaén-, empató en cuatro ocasiones y ganó en otras cuatro.
Unos números que, al menos, sirvieron para conseguir la clasificación para la Copa del Rey.

En una temporada gris para muchos, el nigeriano Onyema Elvis brilló con luz propia e hizo historia al convertirse con sus 21 goles en el máximo realizador del equipo en una Liga regular.


Temporada 2009-10: Gran decepción final

Una temporada más partía la A.D. Ceuta con el objetivo de luchar por el ascenso y con muchas caras nuevas, no sólo en su plantilla. La contratación de Fernando Abad como secretario técnico y la renovación de Carlos Orúe como entrenador marcaban el inicio del nuevo e ilusionante proyecto. Pero los problemas no tardaron en hacer acto de presencia, primero con la enfermedad de Abad, lo que le impidió ejercer sus funciones con normalidad, y más tarde cuando Manu Taranilla tuvo que abandonar la ciudad a las primeras de cambio por la grave enfermedad de su esposa.

El portero leonés -luego reemplazado por Rafa Ponzo- fue uno de los numerosos fichajes realizados en la nueva campaña, en la que llegaron al equipo blanco jugadores contrastados, como Ramón, Aurelio, Raúl Aguilar, Portela, Aitor, Pedro Díaz, Javi Gómez, Sanlúcar, Raúl Martín o Aarón Bueno, y jóvenes promesas, como Modeste, Raoul Loe, Parada o el canterano Jorge.

Pese a los mencionados sobresaltos, el equipo arrancó la competición con fuerza, tanto en la Copa del Rey como en la Liga, aunque la irregularidad no tardaría en apoderarse de una ADC que empezó a fallar más de la cuenta a domicilio, aunque, eso sí, mantenía el tipo en el Alfonso Murube.

El mercado de invierno debía suponer un punto de inflexión con la incorporación de jugadores de reconocida valía, como Bonis, Vázquez, Velasco y Sergio Postigo -sustituido por Martins por una grave lesión-, pero por unas u otras circunstancias, el caso es que el equipo nunca terminó de encontrarse y Carlos Orúe, con la grada en contra, fue destituido a principios de febrero tras la dolorosa derrota en casa ante el Real Betis B.

El sustituto del veterano técnico jerezano, el extremeño José Diego Pastelero, no fue el esperado revulsivo y aunque el equipo siguió coqueteando siempre con los puestos de ‘play-off’, sólo pudo alcanzarlos en la recta final, cuando el Comité de Apelación le dio por ganado el partido contra el Ejido por alineación indebida de éste.

La tabla dio un vuelco y el Ceuta se vio repentinamente en el cuarto puesto y empezando a saborear la que iba a ser su sexta fase de ascenso. Sin embargo, la sorprendente y peculiar resolución del Comité Español de Disciplina Deportiva, admitiendo el recurso del Ejido, volteó otra vez la clasificación, ahora a favor de los almerienses, y dejó a la ADC en la quinta posición, compuesta y sin ‘play-off’. Una enorme decepción.


Temporada 2010-11: La vuelta de Muñoz

La temporada 2010-11 fue la del retorno de José Antonio Muñoz a la Presidencia. Tras anunciar su marcha por el cansancio acumulado Felipe Escane y su junta directiva al completo, se abrió, por primera vez en la historia del club, un proceso electoral que terminó con la proclamación de Muñoz como presidente al ser el único candidato.

El dirigente regresó dispuesto a devolver a la A.D. Ceuta a una fase de ascenso y su primera decisión fue una arriesgada apuesta, ya que el nuevo proyecto iba a estar comandado desde el banquillo por un joven y desconocido entrenador portugués, el ex seleccionador de Cabo Verde Joao de Deus, con el que llegaron a la plantilla jugadores de su plena confianza, como Fock, Vítor Moreno, Sandro Mendes, Valter y Gilson Silva.

Pero además de los caboverdianos, el nuevo director deportivo, Julio Peguero, conformó un plantel de jugadores con mucha experiencia, incluso en categorías superiores, como Baigorri, Zamora, Mansilla, David Cañas, Ormazábal, Guzmán, Seguro, Arriaga, Berrocal o David Torres. Jugadores que luego no responderían a las expectativas, lo que, en principio, provocó la destitución de Joao de Deus en diciembre, a pesar de que el equipo había sido capaz de pasar tres rondas en la Copa del Rey, llegando a verse las caras en dieciseisavos de final nada menos que con el F.C. Barcelona. Una histórica eliminatoria que incluía la visita de la A.D. Ceuta al Camp Nou y que, aunque se saldaba con la lógica eliminación de los blancos, tuvo una enorme repercusión mediática para el club y, por ende, para la ciudad.

Volviendo a la Liga, el recambio de Joao de Deus fue todo un histórico de nuestro fútbol, Andoni Goikoetxea, que se convertía en el técnico de la ADC con mejor historial a sus espaldas. Sin embargo, su amplio bagaje profesional no sirvió para consolidar al Ceuta en la zona alta de la tabla, con lo que fue destituido en la recta final y sustituido por José Ángel Moreno en un desesperado intento por enganchar con el ‘play-off’. El objetivo no se cumplió, quedando como consuelo el premio menor de la clasificación para volver a jugar la Copa del Rey.


Clasificaciones




SEGUNDA B
Temporada 2010-2011
Temporada 2009-2010
Temporada 2008-2009
Temporada 2007-2008
Temporada 2006-2007
11º
Temporada 2005-2006
10º
Temporada 2004-2005
Temporada 2003-2004
Temporada 2002-2003
Temporada 2001-2002
Temporada 2000-2001
Temporada 1999-2000
Temporada 1998-1999
TERCERA
Temporada 1997-1998
Temporada 1996-1997


Entrenadores

1996-97: Carlos Trasante y José Ramón Pérez ‘Moncho’
1997-98: José Ramón Pérez ‘Moncho’ y Álvaro Pérez
1998-99: Rafael Alcaide ‘Crispi’, Paco Toledo y Cayetano Re
1999-00: Álvaro Pérez
2000-01: Álvaro Pérez y José Enrique Díaz
2001-02: Carlos Orúe y Jaco Zafrani
2002-03: Antonio Montero ‘Nene’ y José Enrique Díaz
2003-04: José Enrique Díaz y Álvaro Pérez
2004-05: Carlos Terrazas
2005-06: Ramón María Calderé y Carlos Orúe
2006-07: Carlos Orúe
2007-08: Diego ‘Coco’ Quintero, José Enrique Díaz y Benigno Sánchez
2008-09: Benigno Sánchez y Carlos Orúe
2009-10: Carlos Orúe y José Diego Pastelero
2010-11: Joao de Deus, Andoni Goikoetxea y José Ángel Moreno
2011-12: Sergio Lobera

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